Registro de autoexcluidos: te protege sin preguntarte

No tengo ninguna duda de que si mañana ganara un premio importante en la lotería iría de inmediato a cobrarlo, pero ¿qué pasaría si me dijeran que no es posible? ¡Pues un disgusto monumental! Pero si encima me explican que es porque figuro en la lista de personas autoexcluidas, la cosa se pone seria, especialmente si yo no he solicitado estar ahí.

Ahora bien, aún más inaceptable sería darme cuenta de que llevo unos sólidos 14 años en el registro, sin haberlo pedido, sin recibir una sola notificación y, lo más indignante, comprando boletos a diario y sin que nadie me lo impidiera.

Aunque el caso parece de película, no es un invento mío; de hecho, le ha pasado a Carmen, una mujer española de 79 años. El hecho de que hasta el día de hoy Carmen no haya podido cobrar sus 35.000 euros es la prueba evidente de que el registro de autoexcluidos en España no está funcionando como debería; más bien, está creando un ir y venir sin sentido que poco protege.

El registro de autoexcluidos que mide con doble vara

Ana Gabriela Rivera junto a una mujer mayor con un boleto denegado y la pregunta sobre el premio bloqueado.

Estar inscrito en el registro de autoexcluidos impide cobrar premios de juego en España.

En teorĂ­a, el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ) es una herramienta de autoexclusiĂłn de la DGOJ con el objetivo de poner freno a los jugadores que necesitan parar, lo que implicarĂ­a reducir el riesgo de ludopatĂ­a y fortalecer la regulaciĂłn del juego; es, entonces, una herramienta completamente necesaria.

El problema radica en que, cuando analizo casos como los de Carmen y otros que están ocurriendo en la calle, me doy cuenta de que el sistema actúa en dos direcciones, no solo contradictorias, sino altamente riesgosas para la protección del jugador.

Por un lado, está Carmen, la mujer que resultó incluida en el registro sin su consentimiento, que no recibió ninguna alerta y cuyo proceso de registro tiene serias fallas de verificación. La mujer pasó muchos años comprando cupones sin que nadie le advirtiera, pero justo el día en que fue a reclamar sus 35.000 euros el sistema se acordó de que “estaba protegida”.

En la otra cara de la moneda está el caso de Zamora: la Audiencia Provincial analizó la denuncia de un usuario que sí había solicitado la autoexclusión del juego y aun así logró colarse por meses en un salón. El jugador intentó reclamar lo perdido alegando que el local nunca controló su entrada. El final es increíble: la justicia libró a la empresa de cualquier responsabilidad, argumentando que la reclamación se presentó fuera de término.

Para mí el asunto es bastante serio: parece ser que el modelo actual de juego responsable en España no puede controlar a quien busca ayuda para no jugar, pero sí es súper eficiente para bloquear el pago de alguien que nunca solicitó ser restringido.

Mi diagnóstico: cobrar es fácil, pero el pago se pasa bajo la lupa

A mi juicio, estos dos casos son solo el resumen de la comodidad con que funcionan la administración y los salones de juego con el registro de autoexcluidos. El meollo del asunto está, entonces, en el momento en que se aplica el control; en entender que el problema de juego no solo está en la pérdida, sino en el mismo momento en que se decide hacer una apuesta.

A mi parecer, no hay una verdadera protección al jugador si en la venta presencial de lotería o juegos rápidos nadie te exige identificación al momento de venderte el boleto. ¿Por qué? ¿Porque más vale que el dinero entre rápido y sin preguntas? Más bien, la situación de Carmen refleja que el filtro solo se activa cuando se paga un premio relevante, lo que me hace volver a que es un sistema bastante cómodo para la administración y operadores, pero no para el usuario: se recauda sin verificar y se verifica solo para pagar.

Y es que el asunto sigue: en los salones de juego, donde la identificación en la puerta sí es obligatoria, cuando hay fallos en los controles que se derivan a procesos judiciales muchas veces el tema se diluye entre plazos de prescripción, burocracia y formalismos. La necesidad urgente del sistema de autoexclusión en términos de prevención se reduce a un papel que, muchas veces, se lo lleva el viento.

La burocracia sin sentido y las dudas que me deja

Aunque en el papel el RGIAJ suena de maravilla y tiene un objetivo bastante noble y necesario, no puedo evitar renegar con la sensación de que, más que una herramienta útil, terminó siendo una trampa burocrática. Si miro cómo funciona cada día y cómo se dinamita la confianza de la gente, entiendo que lo que ha pasado no solo es mala suerte, es una serie de lagunas de funcionamiento que a mí, y seguramente a la mayoría de personas, nos quedan en el tintero.

En primer lugar, considero que hay que revisar con urgencia las razones por las que la DGOJ no mantiene un canal directo para avisar periódicamente al ciudadano de que figura en el RGIAJ; serviría, incluso, un aviso automático.

Por otro lado, no entiendo cĂłmo es posible que un registro oficial que tiene restricciones legales no obligue a la administraciĂłn y a los operadores a realizar un control de identidad riguroso. Esto disminuirĂ­a considerablemente el riesgo de que el registro corresponda a un error en el DNI o a un tercero.

Por Ăşltimo, pero no menos importante, me lleva a preguntarme en dĂłnde queda la responsabilidad, porque si un establecimiento no revisa el documento en la puerta y deja entrar a un jugador autoexcluido, lo lĂłgico es que no quede impune, pero la realidad es otra y la responsabilidad desaparece porque simplemente el afectado no denunciĂł a tiempo.

Insisto: la protección al jugador no puede quedarse en ser un simple trámite administrativo, en el que solo se beneficia al que cobra. Yo espero que si el Estado realmente quiere protegernos, lo haga con garantías, transparencia y, por supuesto, apoyándose en la tecnología adecuada. Para mí, cuando un sistema no te avisa de la inscripción y solo lo comprueba cuando quieres cobrar, no te está protegiendo, te está tomando del pelo.

Ana Gabriela Rivera – casinos-online.es – Experta en casinos online y estrategias de juego
Editora de reseñas y guías, experta en estrategias de juego
Responsable de las reseñas y guías del sitio, con foco en el análisis integral de los casinos online: desde el catálogo de juegos y los bonos hasta la seguridad y la legalidad.

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