Registro de autoexcluidos: te protege sin preguntarte
No tengo ninguna duda de que si mañana ganara un premio importante en la loterĂa irĂa de inmediato a cobrarlo, pero ÂżquĂ© pasarĂa si me dijeran que no es posible? ¡Pues un disgusto monumental! Pero si encima me explican que es porque figuro en la lista de personas autoexcluidas, la cosa se pone seria, especialmente si yo no he solicitado estar ahĂ.
Ahora bien, aĂşn más inaceptable serĂa darme cuenta de que llevo unos sĂłlidos 14 años en el registro, sin haberlo pedido, sin recibir una sola notificaciĂłn y, lo más indignante, comprando boletos a diario y sin que nadie me lo impidiera.
Aunque el caso parece de pelĂcula, no es un invento mĂo; de hecho, le ha pasado a Carmen, una mujer española de 79 años. El hecho de que hasta el dĂa de hoy Carmen no haya podido cobrar sus 35.000 euros es la prueba evidente de que el registro de autoexcluidos en España no está funcionando como deberĂa; más bien, está creando un ir y venir sin sentido que poco protege.
El registro de autoexcluidos que mide con doble vara

Estar inscrito en el registro de autoexcluidos impide cobrar premios de juego en España.
En teorĂa, el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego (RGIAJ) es una herramienta de autoexclusiĂłn de la DGOJ con el objetivo de poner freno a los jugadores que necesitan parar, lo que implicarĂa reducir el riesgo de ludopatĂa y fortalecer la regulaciĂłn del juego; es, entonces, una herramienta completamente necesaria.
El problema radica en que, cuando analizo casos como los de Carmen y otros que están ocurriendo en la calle, me doy cuenta de que el sistema actúa en dos direcciones, no solo contradictorias, sino altamente riesgosas para la protección del jugador.
Por un lado, está Carmen, la mujer que resultĂł incluida en el registro sin su consentimiento, que no recibiĂł ninguna alerta y cuyo proceso de registro tiene serias fallas de verificaciĂłn. La mujer pasĂł muchos años comprando cupones sin que nadie le advirtiera, pero justo el dĂa en que fue a reclamar sus 35.000 euros el sistema se acordĂł de que “estaba protegida”.
En la otra cara de la moneda está el caso de Zamora: la Audiencia Provincial analizĂł la denuncia de un usuario que sĂ habĂa solicitado la autoexclusiĂłn del juego y aun asĂ logrĂł colarse por meses en un salĂłn. El jugador intentĂł reclamar lo perdido alegando que el local nunca controlĂł su entrada. El final es increĂble: la justicia librĂł a la empresa de cualquier responsabilidad, argumentando que la reclamaciĂłn se presentĂł fuera de tĂ©rmino.
Para mà el asunto es bastante serio: parece ser que el modelo actual de juego responsable en España no puede controlar a quien busca ayuda para no jugar, pero sà es súper eficiente para bloquear el pago de alguien que nunca solicitó ser restringido.
Mi diagnóstico: cobrar es fácil, pero el pago se pasa bajo la lupa
A mi juicio, estos dos casos son solo el resumen de la comodidad con que funcionan la administración y los salones de juego con el registro de autoexcluidos. El meollo del asunto está, entonces, en el momento en que se aplica el control; en entender que el problema de juego no solo está en la pérdida, sino en el mismo momento en que se decide hacer una apuesta.
A mi parecer, no hay una verdadera protecciĂłn al jugador si en la venta presencial de loterĂa o juegos rápidos nadie te exige identificaciĂłn al momento de venderte el boleto. ÂżPor quĂ©? ÂżPorque más vale que el dinero entre rápido y sin preguntas? Más bien, la situaciĂłn de Carmen refleja que el filtro solo se activa cuando se paga un premio relevante, lo que me hace volver a que es un sistema bastante cĂłmodo para la administraciĂłn y operadores, pero no para el usuario: se recauda sin verificar y se verifica solo para pagar.
Y es que el asunto sigue: en los salones de juego, donde la identificación en la puerta sà es obligatoria, cuando hay fallos en los controles que se derivan a procesos judiciales muchas veces el tema se diluye entre plazos de prescripción, burocracia y formalismos. La necesidad urgente del sistema de autoexclusión en términos de prevención se reduce a un papel que, muchas veces, se lo lleva el viento.
La burocracia sin sentido y las dudas que me deja
Aunque en el papel el RGIAJ suena de maravilla y tiene un objetivo bastante noble y necesario, no puedo evitar renegar con la sensaciĂłn de que, más que una herramienta Ăştil, terminĂł siendo una trampa burocrática. Si miro cĂłmo funciona cada dĂa y cĂłmo se dinamita la confianza de la gente, entiendo que lo que ha pasado no solo es mala suerte, es una serie de lagunas de funcionamiento que a mĂ, y seguramente a la mayorĂa de personas, nos quedan en el tintero.
En primer lugar, considero que hay que revisar con urgencia las razones por las que la DGOJ no mantiene un canal directo para avisar periĂłdicamente al ciudadano de que figura en el RGIAJ; servirĂa, incluso, un aviso automático.
Por otro lado, no entiendo cĂłmo es posible que un registro oficial que tiene restricciones legales no obligue a la administraciĂłn y a los operadores a realizar un control de identidad riguroso. Esto disminuirĂa considerablemente el riesgo de que el registro corresponda a un error en el DNI o a un tercero.
Por Ăşltimo, pero no menos importante, me lleva a preguntarme en dĂłnde queda la responsabilidad, porque si un establecimiento no revisa el documento en la puerta y deja entrar a un jugador autoexcluido, lo lĂłgico es que no quede impune, pero la realidad es otra y la responsabilidad desaparece porque simplemente el afectado no denunciĂł a tiempo.
Insisto: la protecciĂłn al jugador no puede quedarse en ser un simple trámite administrativo, en el que solo se beneficia al que cobra. Yo espero que si el Estado realmente quiere protegernos, lo haga con garantĂas, transparencia y, por supuesto, apoyándose en la tecnologĂa adecuada. Para mĂ, cuando un sistema no te avisa de la inscripciĂłn y solo lo comprueba cuando quieres cobrar, no te está protegiendo, te está tomando del pelo.
¿Dónde empieza el azar? De la máquina de bolas del bar a la slot
Bulgaria licencia afiliados de juego online: ¿y si España lo hiciera?
Europa busca nuevos ingresos en el juego online
¿Qué opinas? ¡Únete a la conversación!