«El 75 % pierde»: por qué el cartel es un acierto y qué le falta
Desde el 5 de diciembre, la publicidad del juego en España deja de pedirnos que juguemos “con responsabilidad” y pasa a decirnos algo bastante más incĂłmodo: “La probabilidad de ser un jugador que pierde dinero es del 75 %”. Lo manda la ResoluciĂłn de 18 de septiembre de 2026 de la DirecciĂłn General de OrdenaciĂłn del Juego (DGOJ), publicada en el BOE el 6 de octubre, y el sector ya la ha bautizado como “los carteles antijuego”. Yo no los llamarĂa asĂ. Llevo años cubriendo este mercado y es la primera vez que un anuncio de casino online va a decir, en letra grande, lo que la publicidad nunca ha tenido que decir: la mayorĂa pierde.
Qué cambia el 5 de diciembre

Desde el 5 de diciembre, los anuncios de juego mostrarán mensajes de riesgo obligatorios.
Los nuevos mensajes obligatorios en la publicidad del juego sustituyen al “juega con responsabilidad” del Real Decreto 958/2020. Son tres fĂłrmulas que los operadores tienen que rotar: “La ludopatĂa es un riesgo del juego”, “La probabilidad de ser un jugador que pierde dinero es del 75 %” y “Las pĂ©rdidas del total de jugadores superan en 4 veces sus ganancias”. Debajo, siempre, “Solo para mayores de 18 años” y la referencia a juegoseguro.es. En televisiĂłn se dice en voz alta al final del anuncio; en banners y webs ocupa una franja del 15 % de la altura; en los portales de los operadores, el 15 % de la pantalla durante cinco segundos. Mi compañera Merche PeralĂas detallĂł el formato por soporte cuando saliĂł la resoluciĂłn.
Lo que más me interesa no es el formato, sino que la cifra no es un eslogan. La memoria de la resoluciĂłn explica de dĂłnde sale: diez años de datos anuales del jugador online de la propia DGOJ, de 2015 a 2024. De los 14,6 millones de cuentas-año acumuladas en ese periodo, 11 millones cerraron el ejercicio con pĂ©rdidas. Eso es el 75 %. En 2024 fue el 76 % y en 2022 llegĂł al 80 %. Las pĂ©rdidas del conjunto de jugadores superaron a las ganancias por 4,2 veces en la dĂ©cada. No es la estimaciĂłn de una asociaciĂłn de afectados: son los nĂşmeros que los propios operadores con licencia envĂan al regulador cada año.
Por qué el cartel es un acierto
“Juega con responsabilidad” carga el problema sobre quien juega y no dice nada sobre el producto. Cuando el ministro Pablo Bustinduy anunciĂł los carteles, en octubre de 2025, dijo que “la responsabilidad no debe caer en los usuarios y usuarias sino en las autoridades”. Se puede discrepar del tono con el que el ministerio habla del sector, y yo lo hago a menudo, pero aquĂ tiene razĂłn: una advertencia debe informar de un hecho, no dar un consejo.
Y el hecho es verificable. Que tres de cada cuatro jugadores terminen el año en números rojos no es un escándalo, es cómo funciona un producto con ventaja para la casa. Lo raro es que se diga en la publicidad. Un sector que invirtió 244 millones de euros en publicidad en 2025 puede permitirse el 15 % de la pieza para informar a su cliente. A mi parecer, además, el cartel es una ventaja frente al mercado ilegal: la web sin licencia nunca lo pondrá. Quien vea el aviso sabrá que está en un operador regulado.
Entiendo la queja del sector: rehacer toda la creatividad, renegociar contratos y adaptar cada soporte en dos meses tiene un coste real, y rotar tres mensajes complica aún más la producción. Pero el coste de adaptar un anuncio no es un argumento contra lo que el anuncio dice.
Y hay algo que, por una vez, celebro. El anexo de la resoluciĂłn habla de billetes, boletos y papeletas. Si se aplica como está escrito, el cartel irá tambiĂ©n en el dĂ©cimo. Llevo tiempo señalando la doble vara entre loterĂa y juego online; esta vez el regulador no ha dejado fuera a SELAE ni a la ONCE. Habrá que ver si lo cumplen.
Qué le falta: una frase no frena a nadie
Mi crĂtica va al diseño de la norma, no a su intenciĂłn. Un cartel no cambia conductas por sĂ solo. Las advertencias del tabaco, el modelo que el ministerio reconoce haber copiado, funcionaron acompañadas de subidas de precio, prohibiciĂłn de fumar en bares y programas para dejarlo. Lo que protege de verdad a un jugador son herramientas, y en España llegan todas tarde:
- El lĂmite conjunto de depĂłsito de 700 euros al dĂa del Real Decreto 520/2026 no entra en vigor hasta marzo de 2027.
- El algoritmo de detecciĂłn de comportamientos de riesgo del Real Decreto 176/2023, el que obliga al operador a retirar bonos y ofertas al jugador en riesgo en 24 horas, debĂa estar listo en septiembre de 2025 y sigue sin publicarse en el BOE.
- El Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego funciona, pero como contaba Ana Gabriela Rivera hace unas semanas, detecta al autoexcluido al cobrar el premio y no al entrar.
- La verificaciĂłn de que la tarjeta es del propio jugador arrancĂł el 28 de octubre y tiene plazo hasta abril de 2027.
El propio director de la DGOJ, Mikel Arana, lo resumiĂł en una entrevista en PĂşblico: “el problema no es la media, sino los grandes perdedores”. Pues bien, un cartel le habla a la media. El 75 % incluye al que pierde 30 euros al año y al que pierde 3.000 al mes, y a ninguno de los dos le dice quĂ© hacer. El algoritmo, el lĂmite y el registro sĂ hablan con el segundo. ÂżPor quĂ© el cartel tiene fecha y tamaño exactos y el algoritmo sigue en un cajĂłn?
Mi propuesta es sencilla. Si el mensaje de riesgo tiene que ocupar el 15 % del anuncio, que la herramienta ocupe otro tanto: que juegoseguro.es no sea la letra pequeña de la segunda lĂnea, sino un botĂłn directo a los lĂmites de depĂłsito y a la autoexclusiĂłn, en la misma franja y con el mismo tamaño. Que el cartel diga quĂ© hacer, no solo quĂ© temer. Y que el 5 de diciembre sea tambiĂ©n la fecha en que el algoritmo salga en el BOE.
Sà a los mensajes. Es un acierto que la publicidad del juego diga por fin la verdad. Pero la verdad, sola, no es más que una frase bien enmarcada.
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