Estafas tecnológicas en apuestas deportivas: así opera el fraude que persigue la policía

Estafadores suplantan identidades con DNI robados para abrir cuentas, apostar y lucrarse. Las víctimas acaban enfrentando reclamaciones de Hacienda.

Cómo funcionan las estafas tecnológicas en el deporte

Estafador digital accediendo a plataformas de apuestas con datos robados.

La tecnología avanzada también sirve para buscar el engaño sistemático.

Algunas organizaciones delictivas han encontrado formas de explotar vacíos tecnológicos en el sistema de apuestas. Mediante el uso de dispositivos especializados, logran acceder a retransmisiones deportivas con segundos de antelación respecto a los operadores legales.

Esa ventaja, aunque mínima, les permite anticiparse a los eventos del juego y realizar apuestas con información que aún no está disponible para el resto de usuarios en las plataformas de los operadores.

A esta estrategia se suma el uso de programas automatizados o bots, que ejecutan apuestas masivas en milisegundos, aprovechando retrasos en la actualización de cuotas. Este tipo de fraude digital ha evolucionado hasta tal punto que los operadores de juego han tenido que reforzar sus sistemas de monitorización en tiempo real.

Otro frente preocupante es la suplantación de identidad. Los estafadores roban datos personales mediante phishing o comprándolos en la web oscura, para crear cuentas falsas con las que apuestan y blanquean dinero.

En muchas ocasiones, las víctimas descubren el fraude solo cuando reciben notificaciones de Hacienda o embargos por movimientos que nunca realizaron.

Casos recientes que reflejan la magnitud del problema

En los últimos meses, la Policía Nacional ha desarrollado varias operaciones que confirman el crecimiento del fraude tecnológico en las apuestas deportivas, convirtiéndolo en una amenaza cada vez más seria.

Uno de los casos más destacados fue la Operación Mursal, llevada a cabo en marzo de 2025, en la que se desmanteló una red criminal que apostaba con ventaja en partidos de fútbol y tenis de mesa. Para ello, utilizaban parabólicas, robots automatizados y perfiles de usuario falsos.

Gracias a la colaboración entre SIGMA y Europol, se realizaron más de 150 detenciones. Ya a finales de 2024, se había detectado un nuevo esquema delictivo: miles de cuentas fueron creadas en plataformas de apuestas utilizando datos personales robados.

Como consecuencia, algunas víctimas recibieron liquidaciones fiscales por premios que nunca ganaron. Posteriormente se comprobó que sus datos personales habían sido utilizados por terceros para realizar apuestas fraudulentas y blanquear dinero.

El fraude también ha alcanzado al mundo de los eSports y a las ligas deportivas regionales, donde la vigilancia es menor.

En varios torneos, las autoridades identificaron picos anómalos de apuestas y resultados sospechosos, lo que apunta a intentos de amaño por parte de grupos que combinan corrupción deportiva con tecnología avanzada.

Este panorama revela que el fraude no solo tiene un impacto económico considerable, sino que también deteriora la confianza pública en el deporte y en el sistema de juego online regulado.

Consecuencias sociales y económicas de las estafas tecnológicas

Estas prácticas fraudulentas generan consecuencias profundas en distintos ámbitos. Desde el punto de vista económico, el volumen de dinero que se mueve en apuestas manipuladas representa una pérdida significativa, tanto para las plataformas como para el sistema fiscal.

Las casas de apuestas, por su parte, se ven obligadas a reforzar sus sistemas de protección digital, elevando sus costes operativos en ciberseguridad. También preocupa la exposición de muchos clubes, sobre todo en competiciones locales o de menor visibilidad, donde la vigilancia es limitada.

En estos entornos, grupos criminales aprovechan la falta de control para intentar manipular marcadores y condicionar el desarrollo de los partidos. Frente a este panorama, la Policía Nacional y la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) han reforzado la cooperación internacional y el uso de herramientas de ciberinteligencia.

Para preservar la integridad deportiva, se emplea SIGMA, un sistema que detecta apuestas sospechosas al instante, junto a campañas de concienciación. Para contener el fraude digital, expertos proponen reforzar la autenticación, educar en ciberseguridad y anticiparse a nuevas técnicas delictivas.

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