Despedida directora de Correos por cobrar Rascas de la ONCE
La justicia avala el despido de una responsable de Correos tras constatar que comprobaba y adquiría rascas de la ONCE solo cuando tenían premio. Una auditoría interna halló 28 cupones rascados sin registrar y la falta de otros diez.
Una auditoría interna revela las primeras irregularidades

La justicia avala el despido por manipulación de rascas de la ONCE en Correos.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha confirmado como procedente el despido de una directora de una oficina de Correos tras acreditarse que manipuló los rascas de la ONCE antes de registrarlos como vendidos.
La resolución respalda la actuación disciplinaria de la empresa pública, que abrió un expediente tras detectar movimientos anómalos en la gestión de estos productos.
Los hechos salieron a la luz en julio de 2023, cuando una auditoría interna realizada en la oficina que dirigía la trabajadora localizó 28 rascas con la zona de comprobación descubierta.
Ninguno de ellos figuraba como vendido ni como cobrado en el sistema informático. Ese mismo día, los auditores detectaron además la ausencia de otros diez cupones que tampoco aparecían registrados.
La directora, con más de quince años de antigüedad en la empresa, era la única empleada del centro con acceso al perfil autorizado para consultar y vender estos boletos en el sistema IRIS. Esa exclusividad permitió reconstruir la secuencia de operaciones y atribuirle la manipulación de los cupones.
El comportamiento de la mujer parece alinearse con teorías extendidas entre algunos apostadores, que sostienen que el truco de los rascas de la ONCE para obtener premio es jugar mucho. Sin embargo, como en cualquier lotería, las probabilidades de acierto son mínimas y el azar no se modifica por una mayor participación.
La empleada admitió haber rascado los boletos
Durante la inspección, la directora reconoció haber rascado los 28 boletos encontrados. Según recoge la sentencia, alegó que solo lo había hecho durante esa semana y que su intención era comprarlos posteriormente para regularizar la situación.
Sin embargo, la empresa consideró que esa explicación no justificaba la manipulación previa ni el incumplimiento de los protocolos internos. Correos calificó la conducta como una falta muy grave por deslealtad y abuso de confianza, al tratarse de una responsable con acceso exclusivo a la gestión de los cupones.
La compañía recordó que la normativa prohíbe expresamente comprobar rascas de la ONCE antes de su venta y que cualquier alteración del circuito compromete la trazabilidad del producto.
La trabajadora abonó posteriormente el importe de los 28 boletos rascados y de los diez que faltaban, pero la empresa mantuvo el despido disciplinario al considerar que el pago no corregía la infracción cometida.
El tribunal respalda la decisión de Correos
El TSJ ha avalado ahora la postura de la empresa. En su resolución, considera probado que la directora comprobaba los boletos antes de adquirirlos y que compraba únicamente aquellos que resultaban premiados.
El tribunal subraya que la empleada conocía la prohibición de manipular cupones no vendidos y que su conducta vulneraba de forma directa los protocolos de gestión.
La sentencia destaca que la responsabilidad de la directora era especialmente relevante, dado que era la única persona con acceso al sistema de venta de Rasca desde Correos. Para el tribunal, esa posición exigía un nivel de diligencia y transparencia incompatible con las prácticas detectadas.
La ONCE colaboró con la investigación aportando información sobre los movimientos registrados en su sistema. La organización recuerda que los rascas de la ONCE tocan con frecuencia y que, precisamente por ello, la trazabilidad es un elemento esencial para garantizar la integridad del producto.
Un caso que refuerza los controles en los puntos de venta
El incidente ha reabierto el debate sobre la gestión de los cupones en establecimientos colaboradores. Aunque la venta de boletos de la ONCE y sus rascas en oficinas de Correos es habitual, el caso ha evidenciado la necesidad de controles estrictos.
La entidad recuerda que los usuarios pueden validar electrónicamente cualquier cupón y aclara dónde se cobran los rascas de la ONCE: en puntos oficiales, vendedores acreditados y establecimientos autorizados.
En un contexto en el que la ONCE está ampliando su catálogo con nuevos productos y aumentando su presencia en el mercado, la institución recuerda la importancia del juego responsable.
Correos, por su parte, ha reforzado los procedimientos internos y la supervisión en oficinas con perfiles exclusivos de gestión.
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