Origen y desarrollo del Blackjack- breve historia moderna

Los juegos de cartas tienen varias centuriasPocos juegos de cartas han acompañado al hombre por un periodo largo, sin haber perdido la facultad de despertar fascinación e interés -entre el público y los participantes- como el Blackjack. El origen de este clásico por excelencia no es del todo claro y diversos historiadores difieren entre sus posibles raíces absolutas. Si bien es cierto que las versiones modernas tienen sus primeros indicios en Francia, la historia detrás del lote de cartas es mucho más vieja y se remonta incluso al Siglo IX en el imperio China, pues se han encontrado vestigios, bocetos y pinturas que representan a miembros de la Dinastía Tang jugando con barajas. Los naipes utilizados en aquella época tenían diversos tamaños y se encontraban principalmente divididas en cuatro palos con símbolos de poder, a los que tiempo después se les añadió graduación numérica.

Los primeros indicios de juegos con cartas

Existen diversas variantes “modernas” que podrían ser identificadas como antecedentes directos del Blackjack: el juego francés “Vingt et Un” comparte origines con el italiano “Sette de Mezzo” y el español “Trente-un” o incluso con el franco “Quinze”.

Sette de Mezzo (Italia)
Uno de los predecesores al Blackjack moderno
En el juego de baraja italiano se utiliza un mazo de 40 cartas. Las imágenes valen medio punto. Para el Ass (1) y los número del 2 al 7, se les asiganaba su valor nominal.
Trente-un (España)
El juego español 31 como base
En esta variante el jugador debe acercarse lo más posible al número 31. Las cartas con imágenes DAN a diferencia del Blackjack, su valor representativo (11, 12 y 13).

Se estima que a principios del siglo XIV el lote de cartas llegó a Europa, probablemente con los marineros y mercantes provenientes de Asia o aquellos que regresaban a los puertos del viejo continente. Los juegos de azar con baraja se expandieron en terreno y con el paso del tiempo, cada región adaptó las reglas en nuevas variantes de ocio. De esta forma surgieron diversos juegos conocidos hoy en día en Francia, Portugal, Italia y España, principalmente. Los cuatro palos chinos fueron sustituidos con diferentes símbolos (corazones, diamantes, espadas y picas) y se incluyeron además imágenes royales.

Hoy en día se sabe que en los primeros años del siglo XVII surgió en Francia una interesante variante conocida como “Vingt et Un” (21) con reglas similares a las actualmente presentes en el Blackjack. La principal diferencia entre esta nueva opción y los antecesores yace en la repartición de puntos para cada carta y símbolo. De esta forma se le otorgó un gran control al participante en el curso del juego, en lugar de dejarlo completamente en manos de la suerte. Es obvio que dicha característica le dio un gran impulso a la propagación y el gusto de esta variante, por encima de otras versiones contemporáneas o predecesoras, gracias a lo cual su exportación al “nuevo continente” fue extremadamente fácil y explosiva.

La migración hacia América

Promoción y publicidad para las casas de apuestaEl continente americano (principalmente el hemisferio norte), experimentó una de las migraciones masivas más importantes de la historia moderna. A raíz de conflictos bélicos, hambruna, persecución y otras razones de peso, millones de personas buscaron suerte en las tierras occidentales. Al llegar, trajeron consigo su idioma, tradiciones y cultura, entre las que se encuentran por supuesto los usos y costumbres de esparcimiento y ocio. Entre 1810 y 1860, diferentes zonas de la recién formada nación americana, recibió a miles de inmigrantes, muchos de ellos procedentes de Francia, y con ellos, “Vingt et Un” fue introducido y rápidamente aceptado por la sociedad, hasta convertirse en poco tiempo en uno pieza fundamental de cualquier casa de apuestas respetable.

La dama fráncesa es una leyenda del BlackjackSu nombre cambio al inglés “twenty one” y su publicidad visual se concentró en el número “21” para su fácil comprensión, incluso para aquellos que no comprendían el idioma inglés o no supieran leer concretamente los avisos publicitarios. Una figura que ganó gran popularidad en esta época fue Eleanor Dumont. La joven emigró a América procedente de Francia y trabajó en un principio como Croupier en diferentes ciudades del país. Con el dinero ahorrado después de varios años de arduo trabajo, abrió una pequeña casa de apuestas en Nevada, California. Su fama se basó en dos puntos: sólo clientes ricos o famosos tenían acceso -lo que generaba un estatus de exclusividad- y aceptaba cualquier apuesta, sin importar el monto.

El salón de “Madame Mustache” (señora bigote, hace referencia a su origen y la presencia de vello facial) cobró gran fama en todo el país. El hecho de que una mujer fuera la repartidora de cartas le sumaba interés a la leyenda de Eleanor. Además, ella utilizaba hábilmente su erotismo natural para flirtear con los clientes y descontrolarlos, de forma que no pudieran pensar claramente al hacer las apuestas. El negocio de la dama Dumont prosperó principalmente durante la fiebre de oro, aunque una vez que el metal escaseó, los clientes comenzaron a invertir el poco dinero que les quedaba en actividades y objetos vitales. Después de un lapso relativamente corto, Madame Mustache se declaró en bancarrota y terminó por quitarse la vida, ante la tragedia de la pérdida total.

El ascender de un clásico en los casinos

Los primeros establecimientos legales fueron inaugurados en la zona que hoy comprende Nueva Orleans, con el Blackjack entre la oferta permanente. El juego se expandió a lo largo del río Mississippi conjuntamente con las rutas de comercio acuíferas y poco después las terrestres hacia el oeste, hasta llegar a la zona que hoy se conoce como la meca actual de las apuestas: Las Vegas. Los casinos gozaban de licencias oficiales y añadieron posteriormente un premio extra (¡con pago 10:1!) a la combinación inicial „Sota-As” de espadas, característica que terminó dando el nombre internacional “Blackjack´” (Jack Negro) al juego de cartas. Aunque el premio fue retirado poco tiempo después, debido a las grandes pérdidas que representó para los operadores -resulta que obtener un Sota-As de picas es más fácil a lo creído en un principio-, el nombre popular permanece vigente hasta hoy. Gracias a que en la actualidad todos los casinos legales deben contar con un permiso o licencia oficial, la concepción de reglas de uso y pago generales es posible, incluso en carácter internacional.

Las Vegas: la ciudad del Juego en sus inicios
La vista de la ciudad del vicio a cambiado mucho

El conteo de cartas cambio el sentido del juego

Las décadas pasaron y fue hasta 1950 que algunos jugadores tuvieron la idea de utilizar métodos algorítmicos para obtener una ventaja considerable sobre el azar. De esta forma, algunos de los sistemas de conteo de cartas más eficaces tuvieron origen. El personal encargado del orden y seguridad en los casinos no tardó en detectar a los participantes que utilizaban dichas estrategias, por lo que se fueron echados del establecimiento y su entrada se prohibió en muchos otros locales. Poco después Baldwin, Cantney, Maise y McDermott (cuatro aficionados asiduos), publicaron en 1957 el libro “Jugar al Blackjack para ganar”, pero por razones desconocidas no tuvo el éxito esperado.

En 1962 Edward O. Thorp le dio un nuevo enfoque al tema en su publicación “Vence al Dealer” , el cual fue extremadamente bien recibido por la crítica y lo convirtió en una celebridad. La obra de Thorp es considerada por historiadores como el nacimiento del conteo de cartas moderno. En las páginas del libro explicaba las diferencias entre manos suaves, duras y dobles, además de aportar estrategias básicas para el conteo de naipes y la optimización de apuestas. Gracias a los consejos otorgados por el otrora analista de la corporación IBM, miles de nuevos jugadores comenzaron a aplicar sus métodos -la mayoría con éxito- en diferentes casas de apuesta.

La respuesta de los casinos

Obviamente los operadores sabían con anterioridad de la aplicación de diversas estrategias por parte de algunos jugadores, pero los índices se mantenían en el mínimo y no representaba un peligro para sus finanzas. Una vez que el conocimiento se tornó masivo, la situación cambió, por lo que el Blackjack fue modificado. El primer paso para contrarrestar la horda de contadores de cartas, fue incrementar el número de barajas de uno a cuatro mazos. De esta forma, llevar un conteo acertado se vio dificultado con notoriedad. Poco después se agregó una “carta de corte”, la cual señalaba el punto en que las barajas debían ser mezcladas de nueva cuenta. Con ello, no todas los naipes participaban, lo que incrementaba las variables en las ecuaciones de los que intentaran llevar una cuenta.

Todas estas acciones culminaron en la aparición de una segunda edición de “Vence al Dealer” en 1966, en la cual el especialista en computación Harvey Dubner presentó su sistema Hi-Lo. Gracias a la ayuda de ordenadores fue posible adaptar las estrategias a las medidas tomadas por los casinos y obtener nuevos métodos eficaces. El resultado: los diversos locales permitieron en definitiva el uso de tablas con estrategias básicas y en ocasiones, incluso el personal de la empresa repartía volantes con ellas impresa, de forma que los jugadores se sintieran seguros al participar. Gracias a esta “confianza” generada en los participantes, muchos de ellos apostaban sin gran vacilación grandes sumas, pero al no dominar por completo los métodos necesarios, terminaban perdiendo su capital

El creador del conteo de cartas, Edward O. Thorp
El sistema moderno de conteo de cartas inicio con él

Los casinos más grandes obtuvieran ayuda adicional por parte del detective privado Robert Griffin, quien reconoció en el fenómeno de los contadores de cartas un potente negocio lícito. Griffin observó por varios meses el ir y venir en las mesas de Blackjack y con la información recabada, publicó un libro con los perfiles completos, trucos y fotografías de los principales sospechosos del conteo y vendió un ejemplar a cada casa de apuestas del estado de Nevada. Continuamente el hábil detective elaboraba una renovación de su investigación, por lo que todas las empresas estaban al tanto del modus operandi actual y podían reaccionar para protegerse. Esta situación se mantuvo un tiempo, hasta que las estrategias en equipo surgieron.

Las estrellas entre los contadores de cartas

Intentar llevar un cálculo en una mesa se convirtió en un verdadero dolor de cabeza, pues antes de que cualquier jugador pudiera obtener ganancias, el Croupier o personal de seguridad terminaba su participación o lo expulsaban del local. Al Francesco se dio cuenta de la necesidad de cómplices en sus actividades, para poder actuar bajo el radar. De esta forma, él y su hermano idearon un plan en 1971, en el cuál uno de ellos pedía normalmente mientras el otro llevaba la cuenta. Cuando la baraja llegaba a una suma positiva, intercambiaban una seña secreta y las grandes apuestas eran colocadas. En un principio su actitud y modo de juego extravagantes llamaron la atención del jefe de piso, por lo que fueron descubiertos rápidamente.

Uno de los grandes del BlackjackLa experiencia le hiso ver a Francesco el gran potencial en el trabajo en equipo. De esta forma, varios integrantes podrían observar una mesa y trabajarla hasta llegado el momento, mediante una seña indicar que la baraja estaba lista para ser exprimida con grandes apuestas. Uno de los integrantes del grupo de Francesco fue Ken Uston, en ese entonces vicepresidente de la compañía de Bolsa de Valores del Pacífico. Después de un tiempo juntos, Uston decidió publicar el libro “The Big Player” con los secretos aprendidos en su corta carrera como contador de cartas, despertando el enojo de Francesco. Uston inspiró un nuevo auge de apuestas en Blackjack, con verdaderos genios cooperando en cada mano. Uno de los equipos más conocidos el compuesto por estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachusetts en los 90, el cual se estima logró ganar 5 millones de dólares y cuya hazaña fue llevada a la pantalla grande en la película “21: blackjack” recientemente.

El resultado: los casinos elevaron de nueva cuenta el número de barajas hasta un total de ocho y al reconocer patrones de conducta sospechosos, indicaba colocar la “carta de corte” en el primer tercio de la baraja, para anular cualquier conteo posible. Actualmente es aún viable vencer a la casa utilizando estrategias, aunque la relación inversión-ganancia es muy pequeña. Además, es necesario contar con mucha paciencia y resistencia, además de un elaborado sistema de conteo. El personal de las empresas está bien adiestrado para reconocer cualquier actividad sospechosa, y aunque no es completamente ilegal, de ser sorprendido, pasaréis un rato nada agradable con los miembros de seguridad.

Tránsito tecnológico- Del casino al Blackjack online

A pesar de todas las medidas tomadas por las empresas para contrarrestar a los contadores de valores, el clásico de cartas sigue teniendo gran apreciación no sólo en Las Vegas, sino en todo el mundo. A mediados de los 80 una nueva herramienta cambio de nueva cuenta el panorama general, al ofrecer nuevas ventajas antes inimaginables. En los primeros portales con Blackjack online se ofrecía la versión estándar del mismo, pero tan pronto como la tecnología lo permitió, se sumaron nuevas versiones, reglas y alternativas a la gama general disponible.

Hoy en día existen aproximadamente cerca de 100 estilos diferentes de Blackjack, con diversas combinaciones y distintos porcentajes de ventaja para la casa o de retorno al jugador. Sumado a ello, la presencia de otros tipos de apuesta paralela, seguros, par perfecto o súper 7, además de la inclusión de botes progresivos, hacen del juego una experiencia completamente novedosa, muy diferente a la vivida en las primeras fases de su creación y desarrollo.

Variantes del Blackjack que existen sólo en casinos online

Un buen ejemplo de los diferentes estilos disponible es además de la mesa clásica, opciones Duelo 21, donde tanto Croupier como jugador reciben una carta comunal, con la cual pueden participar y formar la puntuación más alta. En este tablero ambos comparten 50% de probabilidades, situación que otorga un relativo beneficio general al cliente. Otra de las variantes interesantes es Blackjack Surrender. En ocasiones es previsible que el repartidor tendrá al final de la ronda una mejor mano que la propia y gracias a las reglas adicionales aquí presentes, se le permite al participante rendirse para salvar su apuesta, en lugar de continuar y perderlo todo.

La principal desventaja que el Blackjack en línea presentan es la imposibilidad de contar las cartas con éxito. Aunque virtualmente cada mesa tiene un mazo de 6 a 8 barajas (entre 312 y 416 naipes en total), después de cada mano éstas son mezcladas de inmediato, lo que ocasiona un retorno a la puntuación inicial de “0”. Gracias a la facilidad tecnológica, revolver los mazos tarda sólo una fracción de segundos.

Incursión de juegos en Vivo con Croupier real

Desde la apertura de las primeras plataformas es posible jugar en todo momento, sin importar la hora del día, el tiempo disponible, la vestimenta u otros factores superfluos. Incluso muchos operadores han incluido un modo de prueba, en el cual es posible tener una primera impresión de cada mesa ofrecida, el desarrollo de la misma y detalles específicos que cada empresa presenta. No obstante el gran número de ventajas presentes, a muchos usuarios les hace falta la atmósfera de un casino real. Ya sea por desconfianza general a los generadores de números al azar o el deseo de interactuar con otras personas, el contar con un Croupier real era anhelado por un gran porcentaje de los usuarios.

Los primeros juegos de Blackjack en Vivo
Cámaras permitian jugar en línea
Las primeras transmisiones en Vivo de los juegos de Blackjack eran realizadas con una cámara instalada en el techo del casino. La calidad era mínima y no existia comunicación directa con el Croupier.
Transmisiones modernas con Croupier real
La calidad actual es en alta definición
Actualmente, toda la acción ocurre en estudios especiales adminsitrados por empresas profesionales y con personal propio. La calidad de imagen alcanza en la mayoría de los casos el nivel HD.

Los primeros intentos de trasladar la acción desde un local de apuestas física hasta el hogar tuvieron éxito parcial. A comienzos del año 2000, las transmisiones en tiempo real eran hechas desde casinos reales, aunque la calidad de imagen dejaba mucho a desear. Con la mejora de la tecnología esta situación cambió y en el 2006 surgieron los primeros proveedores con estudios propios, creados exclusivamente para la generación de los juegos de azar en su emisión en línea.

Las dificultades iniciales de los casinos en vivo (ángulos de cámara, tamaño de las cartas, movimiento de fichas, número de mesas, etc.) fueron corregidos con el paso del tiempo. La calidad de imagen es realizada hoy en día en alta definición en la mayoría de los operadores, es posible chatear en directo con los Croupier y los elementos de la pantalla han sido adaptados para tener la mejor experiencia. El mayor problema en el caso del Blackjack tanto en España como en el resto del mundo, es la limitante de variantes disponibles. Mientras en Europa y America diversos casinos ofrecen al menos un par de ellas desde hace un par de años, en España este servicio aún no ha sido incluido en absoluto por ninguna plataforma.

Juego del Año (Premios EGR) Blackjack Party

La mesa de 21 más popular en el mundo es la conocida como “Blackjack Party” del proveedor Evolution Gaming. Se trata básicamente de una variante tradicional (americano) pero administrada con al menos dos repartidores. Mientras uno de ellos se ocupa exclusivamente del reparto de cartas y conteo de puntos, el otro se encarga de platicar con el jugador y pasar un rato ameno. El límite bajo de apuesta (50 céntimos mínimo) ayuda a tener una atmósfera relajada. Este título ha sido reconocido internacionalmente por sus cualidades y en el 2013 recibió el galardón a “Juego del Año” por parte de EGR (E-gaming Review). Esperamos que dentro de poco tiempo todos los usuarios en España puedan gozar de este tipo de mesas.